La Casa de Antigüedades

¡Qué molesto no haber comprado un regalo para Dolores, siendo mañana su cumpleaños!  No sé qué hacer, justo cuando la pobre está pasando por un momento tan difícil. ¿Y ahora qué hago? ¿Qué hora es?  Las cuatro.  ¿Sigo por Cabildo o doblo por Juramento?  Mejor ir por Juramento, ya estuve mirando las vidrieras por este lado el otro día y no vi nada que me interesara.  ¿Qué le podré obsequiar? En verdad es un problema, querría  que fuera algo muy especial y no he visto absolutamente nada que me entusiasme.

  ¡Ah, que hermosa está la plaza!  Cómo me gusta este rincón de Belgrano, la Iglesia redonda, los museos, los árboles, ¡las palomas! ¿cuántas generaciones de palomas habrán vivido en este lugar desde que se construyó la primera vivienda? Todo un trozo de historia, ¡qué increíble!  Han acompañado los carros tirados por los bueyes por los caminos de tierra entre las quintas y las chacras;  han hecho sus nidos en los árboles de la plaza y en los del museo Larreta desde siempre; han observado a los hombres que construyeron la iglesia y la plaza; las calles de asfalto; y la permanente construcción y demolición de  los edificios del lugar.  Seguro que estarán aquí cuando Buenos Aires cumpla mil años. ¿Y si le regalo a Dolores una de  estas palomas? “Querida, te entrego un pedacito de historia porteña.”No, creo que no  la sabrá apreciar, y  la paloma extrañará sus compañeros.

  Qué cosa no encontrar un regalo!  Debí haber empezado a buscar mucho tiempo antes.  ¡Pobre Dolores!  ¿Cómo se habrá hundido  en una depresión tan profunda?  Pensar que esta plaza con toda su historia la deja  indiferente. ¡Tanta belleza! ¿Cómo es posible que los médicos no puedan hacer  nada por quien llega a tal estado anímico? Haría cualquier cosa para ayudarla, hasta un pacto  con el Diablo.  ¡Dios mío, qué sonseras estoy pensando!

  ¿Pero cómo es eso?  ¿Desde cuándo hay una casa de antigüedades en la calle Cuba? ¡Qué extraño!  Hará poco que la instalaron, es la primera vez que la veo … quizá consiga un regalo en ella, voy a ver.

– Buenas tardes señora,  ¿En qué le puedo servir?

– Buenas tardes.  Estoy buscando un regalo de cumpleaños para una amiga mía.  Es una persona que tiene todo, por eso pensé que acá encontraría … ¿Hace mucho que pusieron este negocio?

– Hace muy poco, señora.

– Evidentemente, pero ¡qué raro que no lo haya visto antes!

– ¿Quiere pasar a mirar señora?  Tenemos un gran surtido de  artículos.

– Gracias.  Mi amiga está muy deprimida en este momento, deseo comprarle algo original.  Estoy sumamente preocupada por ella.

– Lo lamento señora.  Espero que encontremos algo que le satisfaga.

  Qué señor más agradable.  ¡Cuántas cosas, que maravilla, hay de todo! Me encantan los negocios como este, uno puede estar horas … a ver … a ver …

  ¡Pero cómo pasa el tiempo, tendré que decidirme pronto!  Esta campanita quizá, no es  muy chiquita. ¿Aquel crucifijo?  Mmmm, es un poco lúgubre. ¿Qué, Dios mío, qué?

– Señora, ¿puedo sugerirle este cuadrito? Viene de Perú.  Está fechado en 1692.

– Pero ya tiene tantos cuadros …

– Sin embargo es una auténtica antigüedad, además, de una composición plástica excepcional.

– No conozco nada acerca de la pintura.  El marco es lindo.

– Estos cuadros se llaman ‘Tout-petit’ por su tamaño. Creo que a su amiga le va a  gustar mucho.  Un cuadro como éste nunca está de más, aún en una casa donde hay de todo. Por otra parte lleva en él todo el misterio del alma del pintor.

– ¡Qué idea hermosa!  Bueno lo llevo.  Gracias. ¿Puedo pagar con tarjeta, no?

– Sí señora.

  Ya son las cinco y media. ¿Qué hago, vuelvo a casa o paso por lo de Dolores ahora y le entrego el regalo?  Ahí viene un taxi, lo llevaré en este mismo momento.

– Melián 1970, por favor.

Me encanta la calle Melián, parece un lugar de otro mundo, es tan ancha y los árboles son fantásticos, inmensos, con sus ramas que se juntan en lo alto de la calle.  Es como si formasen un largo claustro verde.

– ¿Llegamos señora?

– Sí, detrás del Peugeot.  ¿Cuánto es?

  Espero que a Dolores le guste el cuadro, que la anime recibirlo hoy.

– Hola Berta ¿Cómo está la Sra. Dolores?

– Buenas tardes Sra. Liliana.  Más o menos, está en la sala. Pase por favor. ¿Desearía un té?

– Ah, sí Berta, le agradezco.

– Enseguida se lo traigo, Señora.

– Gracias.  Dolores, cariño, ¿cómo andás?  Mirá, te traje tu regalo de cumpleaños hoy.  Mañana habrá mucha confusión con tu familia y tus nietos.

– Hola Liliana, no deberías haberte molestado.  Total, ¿para qué? Los cumpleaños sólo sirven para subrayar el hecho de que cada día estamos más viejas e inútiles.  No vale la pena vivir.

– Ay Dolores, no digas esas cosas. ¿Por qué no abrís el paquete?  Si no te gusta lo puedo cambiar.

Dios mío, ¡qué apática está!  Qué cosa, vivir en una casa como ésta, con todos los lujos, personal doméstico excelente, un esposo buenísimo, hijas atentas, nietos hermosos y todavía sentirse deprimida.  No lo comprendo.

– ¿Te gusta?

–  Si, muy lindo, gracias.

– Es una verdadera antigüedad. ¿Ves? Mirá la fecha, 1692. Es un Tout-petit. El dueño del negocio donde lo compré dijo algo magnífico: Que un cuadro siempre lleva en él todo el misterio del alma del pintor. ¿Realmente te gusta?

– Si Liliana, es muy lindo, gracias.  No te vayas todavía, quedate un rato, me siento tan mal.

– Sí, por supuesto cariño.  Me puedo quedar  hasta las siete, no te preocupes.

Por Dios, qué terrible tener una amiga en este estado y no poder ayudarla. Me parece que le gusta el cuadrito ese, lo tiene sobre la falda y lo contempla, lo toca.  Mañana temprano llamaré a Berta para saber si le dijo algo acerca de mi regalo.

————————————–

– Liliana, teléfono.

– ¿A esta hora? ¿Quién es?

– Dolores.

– ¡Dolores! ¡Llamándome a las ocho de la mañana! ¿Qué le pasará? Hola, Dolores, Feliz cumpleaños.

– Liliana, perdóname que te llame a esta hora pero, ¿el cuadro que me regalaste, dónde lo compraste?

– En una casa de antigüedades, en la calle Cuba.

– No sabés si tendrán otros del mismo pintor?

– Ni idea, querida.  ¿Querés que te averigüe?

– Oh sí, haceme el favor. No te podés imaginar el efecto que me ha producido este cuadrito.  Es increíble.  La depresión se me ha esfumado, estoy llena de entusiasmo, con ganas de hacer cosas, de estudiar esa época de la cultura peruana; recoger los datos biográficos del artista; rastrear el mundo entero en busca de sus obras. ¡Qué ciertas fueron las palabras del vendedor, las recordaba toda la noche incesantemente!  No pude dormir.  Miraba el cuadro y pensaba en  el alma del pintor.  Por momentos me sentí yo misma sentada en el atelier pintando este cuadrito con tanto esmero y amor.  No sabés cuánto te debo Liliana.  Fue un regalo sin precio.

– Oh Dolores, me alegro tanto. Cuando me levante iré a preguntar si tienen otras obras del mismo pintor, o por lo menos, dónde se las puede conseguir.

– Gracias.  Llamame en cuanto regreses.

  Es un milagro, no lo puedo creer.  Hace tres meses que ha estado mal, con medicamentos y todo tipo de  tratamientos. Su Familia estará totalmente pasmada con el cambio. ¿Durará la mejora? Qué maravilloso que mi regalo haya obrado así.  En realidad fue el dueño del negocio quien me lo recomendó. Se lo comentaré.

                           —————————————

  A ver, el negocio tiene que estar por aquí.  Sí, justo … pero …¿Cómo?  Si yo estuve aquí ayer. ¡No puede ser!  ¡Ahora no está más!  ¿Estaré equivocada, será en la otra cuadra?  Pero si reconozco el sitio, cómo olvidarme de un día para otro, fue ayer que compré el regalo.  ¿Me estoy volviendo loca?  ¿Dónde tendré la boleta? Ah, sí, la puse en  mi billetera … aquí está … ¿a ver?  “El Refugio de las Antigüedades” Calle Cuba 1845.  Sí, es éste el número. Un cuadro al óleo, firmado, con fecha 1692, precio … Fecha 11 de Mayo de 1997.

Mil novecientos nove … ¿Cómo? si hoy es Martes, 12 de Mayo 1987 …

11 thoughts on “La Casa de Antigüedades

  1. What a GREAT story ,!! I loved it ,Simple and yet to the point . Fascinating , and I lived even more as I lve two blocks from the shop yu describe .

  2. Un relato muy ágil y atrapante Shirley. Muy bueno el final con el guiño, para mí, que la fecha de compra del cuadro haya sido el día de mi cumpleaños.

  3. Me gustó mucho este cuento, lindo relato, además se desarrolla en Belgrano, un lugar con muchos recuerdos para mí, porque en el Normal 10 (calle 11 de septiembre, frente a las vías) cursé mi carrera de maestra, así que anduve por todas las calles que nombras!

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